¡Viva La Bici!: conozcan a León Hamui, el distribuidor oficial de Brompton en México.
Durante 25 años, León Hamui ha jugado un papel fundamental en la difusión de Brompton Bicycle en la Ciudad de México (CDMX). Este año se jubila después de 23 años de ser el distribuidor oficial de Brompton en México.
Rara vez se le ve sin su Brompton Purple Haze, un color de archivo del 2005. León predica con el ejemplo y elige la bicicleta como su medio de transporte principal.
“Yo no uso el coche para nada,” dijo León en una llamada reciente con el equipo de Brompton. “Llego de aquí a la tienda, de mi casa a la oficina, y luego en la bici voy a comer, y luego a reuniones, y luego regreso en la bici.”
León y Brompton, el match perfecto.
Una hilera de Bromptons dobladas llamó la atención de León, y así fue como conoció la marca. Era el año 2000, y León estaba en Edimburgo en el congreso Velo-city, representando a Bicitekas, una organización civil sin fines de lucro que promueve el transporte sustentable en la CDMX.
“Llegué al evento en Edimburgo y encontré un guardarropa,” cuenta León. “Sin chamarras, ni bolsos, ni nada, pero sí con una fila de Brompton dobladitas, todas bien ordenaditas.”
Nunca había visto algo así.
“Decía yo: ¿eso qué es? Me quedé asombrado, como yo creo que le pasa a la mayoría de la gente, al ver cómo desdoblaban esas pequeñas cajitas y se convertían en bicicletas.”
Así empezó la travesía de León a lado de Brompton, de ser fan a eventualmente convertirse en el distribuidor oficial en México.
Ubicada en la Colonia Cuauhtémoc, su tienda invita a ciclistas curiosos de todo el mundo a experimentar la libertad de pedalear en la Ciudad de México.
Ciudad de México: un destino ciclista en crecimiento
León celebra una larga historia de activismo ciclista en la Ciudad de México.
Junto con los Bicitekas, impulsó y promovió la creación de una ciclopista entre la CDMX y Cuernavaca, transformando la antigua vía del ferrocarril en una ruta ciclista de 60 km ida y vuelta.
Hoy en día, León recorre en dos ruedas los vastos barrios de la ciudad, animando a otros a unirse también. Es la referencia obligada para cualquiera que quiera conocer la CDMX en bicicleta.
“Puedes cruzar prácticamente toda la ciudad. No hay problema para moverse,” dice León. “El centro de la ciudad es muy interesante y la Avenida Reforma también es muy bonita.”
“Me encanta el Bosque de Chapultepec,” añadió. “Es un lugar que se me hace como un premio, porque muchas veces me toca cruzarlo”
Un aspecto que hace única a la cultura ciclista de la CDMX es el Paseo Ciclista de los domingos en Paseo de la Reforma. Cada domingo, la ciudad cierra avenidas principales al tráfico de coches, permitiendo que decenas de miles de personas pedaleen o patinen libremente frente a lugares emblemáticos como el Ángel de la Independencia.
La vida después del retiro
Cero sorpresas: León planea seguir con su pasión de toda la vida por el ciclismo tras su jubilación.
“Mi Brompton es como mi esposa,” bromea. “Va conmigo a donde yo la lleve, y yo la llevo a donde yo voy.”
También planea hacer un viaje en velero por Europa, además de tomar clases de pintura y cerámica cuando regrese a la Ciudad de México.
Para León, andar en bici le abre un mundo de descubrimiento. Ninguna aventura parece imposible desde el manubrio. Solo una serie infinita de caminos distintos, cada uno ofreciendo un recuerdo único a cambio.
“Un día granizó espantosamente ahí en el Bosque de Chapultepec, por la calzada de Gandhi. Me estuve resguardando debajo de unas hojas inmensas, y aventé la Brompton ahí, abajo de un árbol, para no mojarnos.”
“Al final quedó todo como si fuera de hielo,” recuerda León. “Se veía hermoso y me dio mucha paz. Ese momento creo que es uno de los momentos más agradables que he tenido con la Brompton”
¡Por muchos más momentos de paz para León con su bici al lado, y con todo el agradecimiento por los 25 años que le ha dedicado a Brompton!